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Gran Torino de Clint Eastwood grantorino Full view

Gran Torino de Clint Eastwood

El Gran Torino (EUA, 2008) de Clint Eastwood es una excepcional  película rodada en apenas 33 días.  Walt Kowalski (Clint Eastwood) es un viudo que vive con su perra Daisy en Highland Park (Míchigan), un barrio recientemente “invadido” por inmigrantes de procedencia asiática (comunidad Hmong). Walt se muestra siempre frío y malhumorado con sus nuevos vecinos, hasta que descubre a un joven llamado Thao Vang Lor (Bee Vang) intentando robar su coche Gran Torino.

Una primera aproximación al mensaje de la película es ver en la transformación del personaje y cómo toda la película puede ser una parábola cristiana. “La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola (del hombre rico y el pobre Lázaro) es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido”, nos dice el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma del 2017.

Por otro lado Mons. Barron nos habla en su video – colocado al final en inglés – acerca de esta excepcional película del arquetipo de Jesucristo en algunas películas. Y él se refiere al personaje de Kowalski como aquel que es capaz de involucrarse con sus vecinos orientales (comunidad Hmong) – a pesar de su constante malhumor – y así ir sacando de sí lo mejor que tiene: una humanidad sensible y con valores.  Kowalski va curándose a sí mismo en la medida que va dejando que sus vecinos entren en su vida.

Por otro lado, la relación con su joven vecino Thao – aquel que se vio obligado a intentar robar su Gran Torino – va en constante aumento hasta que en un momento se da cuenta que la única forma de poder responder al mal que acosa a su joven aprendiz es con el sacrificio de sí mismo ya que el camino de la violencia solamente ha generado más violencia con el dolor y el abuso que sufre de Sue que es la hermana protectora de Thao.

Un final lleno de símbolos – Walt muere de manos de la banda acosadora con los brazos extendidos en forma de cruz- y vence así el mal salvando a Thao y a todos los vecinos. El poder del mal es entonces se acaba.

“No te dejes vencer por el mal, vence al mal con el bien”, leemos en la carta a los Romanos 12,21. Y quizás este sea el mensaje principal de esta notable película.

Written by Rafael de la Piedra