2014: un año de esperanza
Queridos amigos la próxima semana estaré de ejercicios espirituales. Cuento con sus oraciones y ustedes cuenten con las mías. Además aprovecho para desearles lo mejor para el 2014 que comienza.
Creo que el 2013 ha sido un año muy bueno y marcante para la Iglesia. La elección del Papa Francisco ha marcado el rumbo de nuestra querida Iglesia Católica. ¿Que nos ha transmitido el Santo Padre en su primer año de pontífice? Un mensaje cercano, conmovedor, cuestionante, cálido y tierno.
¿Qué nos toca a nosotros hacer este 2014? Creo que amar sin miedo. Arriesgarnos al desafío de creer en el amor que Jesús nos ha dejado. Y ese amor se manifiesta de manera concreta en el amor al más necesitado. Lo acaba de repetir una vez más el Papa Francisco. ¿Es fácil? Nunca lo ha sido, sin embargo es posible. Eso debe de animarnos a levantar la mirada al Señor de la Misericordia siempre, especialmente cuando las cosas no están tan claras. Recordemos que la gracia de Dios (que es real) nos alienta, sostiene y levanta. Nuevamente les deseo lo mejor para este año y que Dios los bendiga abundantemente.
Rafael Guillermo de la Piedra Seminario
































